Lifting

Con el lifting conseguimos devolver a la piel la juventud perdida por el paso de los años.

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Lifting: Todo lo que debes saber

El rostro es la zona del cuerpo que más capta la atención en un primer contacto. Además, se trata de la zona del cuerpo en la que más se nota el paso del tiempo, materializado en surcos, arrugas y pliegues. Siendo así, no es de extrañar que muchas mujeres (y hombres) consideren que el lifting puede ayudarles en gran medida a resolver este problema, recuperando la piel tersa de la juventud mediante una rápida cirugía estética.

Lifting: ¿Que es?

El lifting es un procedimiento relativamente sencillo, que permite devolver a la piel su tersidad natural y recuperar los puntos de luz y el relieve facial original. Para llevar a cabo un lifting, existen multitud de técnicas quirúrgicas, que varían lo suficiente de una a la otra como para que sea el cirujano el encargado de decir cuál es la opción más adecuada dependiendo de los objetivos que el paciente esté buscando.

¿Como es la intervencion?

El lifting no es un procedimiento estandarizado, ya que en su realización intervienen un gran número de factores distintos. Por ejemplo, dado que el envejecimiento del rostro suele darse desde la zona de los ojos hacia abajo, dependiendo de la edad y lo marcado que sea ese envejecimiento, un paciente necesitará un determinado tipo de lifting u otro.
Además, también es importante señalar que, dependiendo de si hay que llevar a cabo técnicas complementarias, como la blefaroplastia o el aumento de pómulos, el lifting deberá llevarse a cabo de un modo u otro, también.
No obstante, se puede asegurar que el lifting se realiza siempre en una sola intervención, que se lleva a cabo tras el estudio preoperatorio y el intercambio de opiniones, necesidades y expectativas entre el paciente y el cirujano.
Aclarados esos puntos, el lifting se lleva a cabo mediante la reposición de las capas musculares, cutáneas y grasas del rostro, retirando los tejidos que sobren desde una incisión que se realiza en la zona de la sien y que pueden extenderse por detrás de la oreja, quedando, posteriormente, totalmente disimuladas.
Tras la intervención, que se realiza bajo anestesia local o general, dependiendo del caso, se colocan las suturas oportunas y se insertan unos pequeños tubos que realizarán el drenaje de cualquier tipo de exudado. Tras un lifting, el paciente puede pasar en el hospital hasta 48 horas para que los médicos comprueben que el resultado ha sido satisfactorio.

Cuidados postoperatorios

Tras la intervención, al paciente se le vendará la cara y se le taparán los ojos, permaneciendo así un día entero. Tras estas 24 horas, se retirarán los vendajes y los tubos para eliminar los exudados. Las suturas, en cambio, se retirarán tras una semana, para garantizar que la cicatrización se lleva a cabo de una forma óptima.
Como es habitual tras una intervención de este tipo, es normal que se sientan molestias en la cara, que pueden controlarse con antiinflamatorios, así como hematomas e hinchazón, que desaparecerán al cabo de dos semanas.
Asimismo, no se deberá realizar ejercicio físico durante el mes siguiente a la operación, ni se podrá exponer la piel al sol o a rayos UVA, ya que éstos dificultan la correcta cicatrización de la piel. Tampoco se recomienda tomar baños de agua caliente, por las mismas razones.
Por último, cabe señalar que, aunque la apariencia de la cara a ojos del paciente no sea óptima todavía, tras unas dos semanas, el rostro se encuentre en condiciones lo suficientemente buenas como para volver a la rutina diaria.

Como puedes ver, el lifting es una técnica que se ha refinado mucho en los últimos años, y que permite devolver al rostro la apariencia que tenía durante la juventud. Pese a que se trata de una zona del cuerpo muy delicada, los resultados son óptimos en la mayoría de los casos, y el postoperatorio, aunque pueda parecer aparatoso, se pasa lo suficientemente rápido como para poder volver a la rutina diaria en poco tiempo y sin complicaciones.

 

Por infoEstetica.es