Carillas

La apariencia de nuestros dientes es cada vez mas importante para hombres y mujeres. Con este tratamiento conseguimos mejorar el aspecto estético de nuestra dentadura. Con las carillas tendremos unos dientes mas blancos, con mejor forma y mejoramos la posición de los mismos con un tratamiento sencillo y rápido.

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Carillas: Todo lo que debes saber

La apariencia de la boca es uno de los temas que más importan a hombres y mujeres de todo el mundo. No es de extrañar, una buena salud bucal y una apariencia de los dientes que muestre un cuidado especial por ellos, llama poderosamente la atención. Tanto es así que, en no pocas ocasiones, el simple hecho de que una persona tenga una boca descuidada, nos hace asumir que dicha persona no merece nuestro tiempo. Para corregir ese tipo de problemas, cada vez son más las personas que recurren a las carillas para arreglar sus dientes.
En este artículo, vamos a explicar de forma rápida y comprensible qué son las carillas.

¿Que son las carillas?

Las carillas son láminas de porcelana que se pueden ajustar a los dientes para mejorar su forma, color o posición, de forma que la belleza de tu sonrisa aumente sobremanera. Es muy habitual que las estrellas y los famosos utilicen carillas para que su sonrisa sea mucho más atractiva (no todos cuentan con una dentadura perfecta de forma natural).
Por norma general, estas carillas son capaces de aguantar hasta quince años, con unos resultados óptimos. Sin embargo, cabe destacar que, cuando alguien se somete a este procedimiento, es necesario que esté seguro de que se pone en manos de un equipo especialista, ya que no es únicamente necesario que el dentista conozca su profesión, sino que, además, necesita tener un buen juicio estético para obtener los mejores resultados.

¿Como funciona el tratamiento?

Para la colocación de las carillas es necesario realizar un aplanamiento de la cara delantera del diente, el cual se lleva a cabo bajo anestesia local. Tras esto, se coloca la carilla mediante un proceso llamado "fusión" que garantiza que no se despegue en el futuro.
Cabe destacar que, pese a que son muy resistentes y se puede comer de todo con ellas, puede suceder que se fracture en algún momento de su vida, ya sea por un golpe u otra razón. En esos casos, dependiendo del tipo de fractura, se podrá resolver con un pulido o la sustitución de la carilla.

Cuidados posteriores

Tras la intervención en la que se colocan las carillas, el paciente puede notar la boca inflamada por la anestesia. Es algo normal y pasará al cabo de unas horas. Un ligero dolor tras haber desaparecido el efecto anestésico también puede ser normal. Al día siguiente, ambos síntomas desaparecen totalmente.
Una vez se tienen colocadas las carillas, se puede comer con total normalidad cualquier tipo de alimento. No hay ningún tipo de contraindicación por comidas más o menos duras o que contengan un elemento u otro. No hay ningún problema en este sentido.

En el caso de sufrirse una caries en la zona adyacente a la carilla (es prácticamente imposible que ésta aparezca en el interior), el dentista puede corregirla sin necesidad de retirar la carilla, aligerando el proceso y abaratando los costes sin ningún tipo de riesgo extra.
Por último, cabe recordar que las carillas son un elemento estético, y, pese a que pueden durar muchos años, es probable que, al cabo de unos 10 o 15 años, el efecto estético haya disminuido, y sea necesario sustituirlas. Una buena higiene bucal contribuye a que la duración de las carillas sea más larga.

Como puedes ver, la utilización de carillas es algo muy habitual en odontología, y cada vez son más las personas que se deciden a arreglar sus dientes por medio de este tipo de materiales que "enmascaran" problemas de varios tipos. Así que, si tienes algún diente con alguna imperfección, deberías valorar la opción de acudir a tu dentista para que lo solucione mediante el empleo de carillas.

Por infoEstetica.es